‘¡Pájaros a volar!’

Con esta experiencia -liberación artística, arte urbano, intervención en el paisaje… las etiquetas son solo eso, etiquetas-, Fundación INTRAS se plantea, y plantea con agradecimiento a la ciudad que la vio nacer hace un cuarto de siglo, una reflexión en torno a la diversidad, la singularidad y la libertad con la salud mental y el malestar psíquico como telón de fondo.

Los pájaros echaron a volar de nuestra sede vallisoletana, sí, pero su nacimiento es una fusión de voluntades y pasiones diversas… La del artista Manolo Sierra, que lo diseñó pensando en nosotros en su santuario de Babia (León), y la de decenas de personas con malestar psíquico y profesionales de la fundación que moldearon, lijaron y pintaron las 1.025 piezas numeradas en los talleres que INTRAS tiene en su Centro de Día de Toro (Zamora).

‘¡Pájaros a volar!’ es un proyecto colectivo que, al calor de nuestros ‘25 años de historias’, ha salido del cascarón -gracias, Sierra, una vez más por prestarnos tu estilo inconfundible- y se ha vestido con las plumas de la recuperación, el empoderamiento, la autonomía y las ganas de vivir… en libertad.  Conceptos en los que se fundamenta nuestro trabajo diario con las personas. Personas sin más etiquetas. Personas que cada día se esfuerzan por sobrevolar prejuicios, estigmas e ideas preconcebidas en torno al malestar psíquico y perseguir sus sueños y objetivos: todo aquello que se necesita para vivir en plenitud y que a veces cuesta definir con palabras.

Nuestros pájaros representan eso. Si has tenido la suerte de cruzarte con uno en el camino, guárdalo -¡¡tienes una obra de arte original en casa!!!- y recuerda tus sueños cada vez que lo mires porque es la capacidad de soñar, de imaginar una realidad diferente y diversa, única y singular, la que nos hace ser humanos.

Este es el diseño original de Manuel Sierra

Así hicimos la réplica en escayola

Así hicimos 1025 #Vallapajaros